Los elementos propios de la simbología china

Feng Shui

Los elementos propios de la simbología china

Simbolos

Las casas están llenas de símbolos. Hay simbologías sutiles como la del agua con relación al dinero, según la cual el agua que se pierde por las tuberías en mal estado, significa pérdidas materiales, es decir, la prosperidad se escapa por los desagües, y hay otras simbologías menos sutiles, como que un triángulo representa el fuego.

En el feng-shui los símbolos son muy importantes, ya hemos hablado de percibir las sensaciones que nos producen los objetos e imágenes, pero sin duda hay objetos e imágenes que culturalmente tienen un significado muy concreto predefinido.

Algunas herramientas que se utilizan en el feng-shui pertenecen a este ámbito de los símbolos culturales, que recogen su significado de la forma de entender la vida de los chinos, algunas veces enraizados en los conceptos filosófico-religiosos y otras en la superstición o el folclore.

A continuación vamos a presentar los elementos simbólicos de la tradición china, más representativos en el feng-shui.

La figura del «pakua»

La forma octogonal del pakua más utilizada es de madera y está adornada con los ocho trigramas y con el simbolo yin y yang en el centro. Suelen estar pintados de rojo, símbolo de la felicidad, o de amarillo, símbolo de nobleza, poder y estabilidad.

Se considera como un excelente protector, capaz de desviar los conflictos y las malas influencias, y muchos chinos lo colocan en el exterior, sobre la entrada principal, de sus hogares para repeler las cosas desagradables que llegan de la calle.

Se utiliza cuando el exterior es muy agresivo, cuando apuntan hacia la casa antenas parabólicas, calles con mucho tráfico, etcétera, se coloca discretamente enfrentado a la fuente de energía negativa que necesitemos desviar o contrarrestar.

Hay dos formas diferentes de colocar el pakua o bagua, siguiendo la secuencia del cielo anterior o la del cielo posterior. Sobre estas posiciones hablaremos en el capitulo correspondiente. Pero, a efectos de la colocación de este símbolo, es importante tener en cuenta la diferencia de efectos que se le suponen a ambas secuencias.

La secuencia del cielo anterior representa el ideal del universo. El poder de este bagua procede de la armonía de sus símbolos. Se coloca sobre la puerta principal mirando hacia fuera, situando el trigrama chien (que simboliza al padre) en la parte superior, cuando la intención es la de que nos proteja del exterior.

Se dice que ayuda a equilibrar y armonizar las energías de la casa o lugar de trabajo, e incluso que protege contra los pensamientos y situaciones adversas de las personas que viven en la casa.

También, se puede colocar sobre la puerta principal con los trigramas mirando hacia el interior de la casa, situando el trigrama kun (que representa a la madre) en la parte superior, para nutrir y transformar las energías dentro de la casa.

La secuencia del cielo posterior es una ordenación de los trigramas, que surgió posteriormente, a fin de reflejar la manifestación de la fuerza creadora de la naturaleza. Se considera que tiene una aplicación de los trigramas más práctica, tratándose de asuntos terrenales. Se utiliza para contrarrestar el mal aspecto de un cuarto de baño con respecto al bagua, de lo que hablaremos en el capítulo del pakua.

Con el trigrama li, situado en la parte superior, se coloca sobre ventanas exteriores con la intención de protegerse de construcciones agresivas, de escaleras en forma de sierra o de vecinos conflictivos.

Los espejos «bagua»

También se utiliza la figura del pakua con un espejo pequeño en el centro, denominado bagua.

Algunos consideran el espejo octogonal bagua como uno de los protectores más poderosos de que se dispone, cuando una vivienda se ve afectada por el chi negativo, que envían ciertos objetos externos cuya presencia no podemos controlar; ayuda a equilibrar y armonizar las energías de la casa o lugar de trabajo; y, además, protege contra situaciones adversas en la vida.

Si creemos conveniente utilizar protectores, en el exterior o el interior de nuestras casas o negocios, podemos pensar en utilizar símbolos de protección procedentes de nuestra propia cultura o de otras tradiciones con las que tengamos alguna afinidad, como el símbolo del indalo, la cruz celta, la esvástica tibetana, los ángeles, la estrella de David, Marra Auxiliadora, san Miguel Arcángel, la estrella de cinco puntas, el sello de Salomón…

Los cristales «bagua»

Se trata de cristales facetados, semejantes a las bolas facetadas (herramientas de luz), pero tallados con la forma del octógono pakua. Se consideran una excelente protección para el interior y el exterior del hogar.