Para la definición de la pregunta se sugiere también el empleo de la percepción visual y cognitiva de todo lo implicado en la consulta, de modo de volver activas las fuerzas en depósito en nuestro mundo interior. Existe un inmenso poder en la visualización que evoca y trae a primer plano las fuerzas y motivos concurrentes en ese momento en la vida interna del consultante.

De modo que visualizar y elaborar verbalmente la pregunta constituye un método global para encauzar la consulta del modo más inteligente y sensible a la vez.
La tradición dice que no se debe repetir la pregunta bajo nuevas y engañosas formulaciones. Esto ocurre habitualmente, debido a que el consultante no encontró satisfacción a sus deseos en la primera respuesta. Repitiendo la primera pregunta bajo nuevas formulaciones, no hace sino precipitar la actividad-espejo de la mente subconsciente a través del oráculo, el cual le devolverá las respuestas que le complacerán y le harán ingresar en el resbaloso terreno de la comodidad y la satisfacción, desencadenando indirectamente un proceso de errores y penalidades que tarde o temprano lo llevarán a obrar en conformidad con los hechos y no con sus deseos y compulsiones.
El oráculo ensaya esta vía indirecta de instrucción a través de la respuesta-espejo, en el entendido que la necedad puesta de manifiesto por el consultante, puede ser corregida en la medida que sufra las consecuencias de sus actos y logre rectificados.
En todos los casos cada respuesta es la mejor respuesta, y ha de concentrarse el consultante en la recomendación ética tanto como en el vaticinio o anticipación de los eventos.
Muchas veces, cuando se obtienen seis líneas fijas, el valor de las sentencias de vida es lo que torna mayor gravitación y el oráculo ofrece una orientación poderosa para nuestra existencia, que no emana necesariamente de la anticipación detallada de los hechos por venir, sino de la proyección de los mismos en nuestro mundo moral. Así que debemos rescatar entonces el consejo y la luz de los sabios, por encima de no haber alcanzado a comprender el significado concreto en cuanto a hechos o circunstancias materiales en la respuesta obtenida.La visualización de las imágenes interiores que rodean a la consulta es una herramienta muy útil, doblemente importante es el desarrollo de una visión global de la vida y las relaciones. El desarrollo del poder de observación es, en todo caso, la fórmula expedita para situamos en la esfera espiritual de incidencia del Diseño Interior del oráculo. De esta manera, cuando por medio de la atención vigilante participamos cada vez más conscientemente del fluir de la Vida, la Vida nos devuelve ricamente sus tesoros. De este modo, haciendo práctica la sabiduría revelatoria del oráculo, alcanzamos un estado interior nuevo y más responsivo, por volvemos activos constructores conscientes y no meros receptores semiconscientes.
El mismo poder de observación llevado a su excelencia fue el factor original, desde el que se obtuvieron evidencias e improntas contemplativas de los órdenes superiores que inciden en la vida. Así se concibió el Libro de los Cambios. Por analogía, el desarrollo del poder de observación y la alerta atención, a través de un genuino interés por nuestra vida y nuestras relaciones, se hace indispensable para progresar en el terreno sapiencial. Mediante el desarrollo del poder de observación se vuelven cada vez más comprensibles los símbolos e imágenes, ya de este sistema oracular como de cualquier otro, ensanchándose nuestra mente en su poder de asociación e inferencia, y reforzando la cualidad de análisis por visualizar las síntesis naturales de las ideas universales impresas como signos y señales en la naturaleza y en la vida personal.