
El Libro de los Cambios ha sugerido a los sabios de la antigüedad el conocimiento de las leyes morales y naturales que rigen la vida organizada. En los comentarios aquellos sabios interpretan la forma como estas leyes universales y naturales gobiernan los acontecimientos, y sobre como la obediencia a las mismas redunda en beneficios y bendiciones, y en sentido contrario, como la desobediencia termina en pérdidas y desastres. La relación causativa entre la voluntad al bien y la vida sencilla y honorable está subrayada aún para los hombres con poder social o material.
El libro sapiencial insiste en que conseguir la clara sinceridad interior, rectitud, veracidad y ecuanimidad, es, con abstracción de la posición que uno ocupe, la solución eficiente para el problema de la vida. En consecuencia, enseña como pretendían los sabios taoístas, el Supremo Arte de Vivir.
Es decir, dejarse guiar por el alto destino espiritual impreso en el alma de cada individuo (Dharma) al que se lo encuentra conscientemente a través de la obediencia de las leyes naturales y morales, y mediante la contemplación de las señales del cielo (en nuestro interior) y sus evoluciones en la tierra (en nuestras circunstancias y relaciones), para lo cual lo sabio es comenzar por observar respetuosamente las advertencias de los tiempos, que el Libro de los Cambios reúne, sistema tiza y ofrece como alimento vital para los hombres.
Además de estas ponderaciones sobre el valor ético y de consejería del tratado, existen significados cifrados, ocultos, que a lo largo de la Historia, la Escuela Taoísta fue desentrañando, y que sirvieron a los efectos de la práctica del Yoga chino y de la Alquimia propia de esa tradición. Los documentos más importantes se mantienen en secreto, lejos de la mirada de los curiosos occidentales.
Modernamente algunos monjes y eruditos que provenían de esa Escuela, dieron a conocer manuales adivinatorios obtenidos de las permutaciones analógicas de los trigramas. Mediante estos instrumentos, más precisos a los efectos de una suerte de adivinación, a lo largo y a lo ancho de China se suelen encontrar los elementos dominantes en el tiempo. Es común ver las varillas de milenrama junto con estos manuales, incluso en la calle, donde se ofrece el servicio de consulta. El hecho es que los oficiantes conocen ampliamente las ventajas de esta literatura desarrollada especialmente con los propósitos mánticos. Literatura que, de todos modos, no está exenta de alto contenido inspiracional y ético.