Cuando se encuentre delante de la persona que desea, si usted es mujer, procure poner tantas veces como le sea posible la mano sobre su pecho, mientras lo hace sonríale con dulzura, el efecto es automático e irresistible, no importa quién sea el caballero, él caerá rendido a sus pies.
Si este encuentro se produce en una boda, no olvide, al abrir la primera botella de cava o vino de la que tomen los novios le sirvan dos copas, una para usted y otra para él y efectuar un brindis los dos agradeciendo a los espíritus y guías del amor el encuentro, esto augura un amor verdadero.