El álamo temblón ayuda a superar los miedos de origen desconocido para los cuales no hay explicación ni razón, como:
- Lo sobrenatural
- La oscuridad
- Los presentimientos
- Los terrores nocturnos infantiles
- La sensación de persecución por fuerzas o poderes invisibles
- Los castigos
Características de las personas álamo temblón
Nuestra estructura psíquica está conformada por el consciente, el subconsciente y el inconsciente. De este último desconocemos su contenido pero con frecuencia nos envía mensajes desde la dimensión cósmica de la que procedemos, a través de sueños, presentimientos e intuiciones. Muchas personas se refugian en teorías racionales, filosofías o estructuras mentales demasiado rígidas en las que se encuentran a salvo.
Otras, en cambio, poseen un ente consciente muy informe que les permite sentir o presentir los mensajes provenientes del inconsciente. Pero cuando no pueden discernir con claridad su significado, o sea, cuando no pueden llevarlos a un estado consciente, se dice entonces que estas personas viven en medio de dos mundos y pueden llegar a sentir una tensión interna muy fuerte que se traduce en miedo.
En concreto, las personas álamo temblón sienten un temor que no puede ser explicado y que se manifiesta de forma repentina. Ha sido catalogado de irracional pues no se encuentra relacionado con las cosas de este mundo y su objeto pertenece al orden de lo desconocido, intangible, inconmensurable e inevitable.
Estas personas se destacan por su extrema sensibilidad al captar ambientes cargados de energía negativa, de los que tienden a huir.
Síntomas psicosomáticos
- Sonambulismo
- Temblores
- Pesadillas
- Insomnio
- Dolor de cabeza
- Tensión en los ojos
- Escalofríos
- Sudación
- Pensamientos torturantes y apocalípticos
- Tics nerviosos
- Angustia
- Alucinaciones
- Paranoia religiosa o mística
El álamo temblón, obtenido de las flores de este árbol, puede devolver la claridad y la tranquilidad interior y hacer que desaparezcan los temores inexplicables.
Aporta seguridad y valor y es muy útil para sellar campos energéticos que se han abierto y para aquellos que a consecuencia de la droga han tenido experiencias negativas de miedo u horror.