La energía vital del cosmos de la cual las cartas del Tarot forman parte, se manifiestan a través de cuatro niveles de evolución, o lo que es lo mismo, los llamados los cuatro mundos de evolución, a los cuales se le atribuyen los cuatro elementos de la naturaleza.
Asimismo, estos cuatro mundos en el Tarot, están representados a través de los palos menores del Tarot, correspondiendo al:

- Elemento fuego: Palo de Oros.
- Elemento Agua: Palo de Copas.
- Elemento Aire: Palo de Espadas.
- Elemento Tierra: Palo de Bastos.
Y así los cuatro mundos, forman también parte de los cuatro niveles de nuestra propia evolución personal hasta llegar a formar un universo como lo conocemos actualmente.
Cada palo que integra los Arcanos menores del Tarot, también forma parte de este universo y de su evolución cósmica de su energía vital que cada uno concentra y de la cual a través del Tarot y su lectura recibimos la energía necesaria para crecer interiormente.
Tenemos que estos cuatro niveles o mundos representados por cada palo se le atribuyen las cualidades de las que emanan los cuatro elementos de la naturaleza de la siguiente forma:
- El elemento fuego protege el mundo del fuego, o lo que es lo mismo el mundo de la emanación, representado en el Tarot por el Palo de Oros.
- El elemento agua, protege el mundo del agua, de la cual emana el mundo de la creación, representado en el Tarot por el Palo de Copas.
- El elemento aire, protege el mundo del aire, el cual alimenta el mundo de la formación, representado en el Tarot por el Palo de Espadas.
- El elemento tierra, protege el mundo de la acción y la materia, representado en el Tarot por el Palo de Bastos.