Los arquetipos celestes (éticos y noéticos) y las correspondencias terrestres (tramas de las relaciones factuales). Sincronicidad: de lo intrapersonal a lo interpersonal.

En la Mente Divina o Arquetípica se encuentran en estado latente o virtual (Cielo Previo) las Ideas Fundamentales de la Creación de las que se vale el Tao, la Fuerza Original, para organizar los acontecimientos. Estos arquetipos formativo s son de naturaleza ética y espiritual y sobrevuelan todo a lo largo del oráculo. Como fuerzas del Bien Supremo u Orden Supremo se vuelven activas en la Tierra, y se evidencian a través de una compleja trama de relaciones y de hechos, ya en el mundo como en la mente.
Este aspecto global de la influencia de los arquetipos celestes en nuestro interior y en nuestras relaciones conduce necesariamente a presentar una ley fundamental que opera en todo: el principio de sincronicidad.
El libro pone de manifiesto cómo causas hondas, subjetivas, mentales, individuales, se vuelven palpables y activas modulando lo que ocurre en el exterior, en las relaciones interpersonales. El principio de sincronicidad es la Ley que transforma lo intrapersonal en interpersonal y está activo en cada instante. De allí que, como lo percibiera Carl Jung, el I Ching es la objetivación de nuestro ser, del ser interno.
En última instancia de la vida y actividad del alma encarnada, de allí los cambios y mutaciones que experimenta en la tierra. Nuestra mente consciente le pregunta a la mente inconsciente colectiva. Y en realidad y en última instancia ambas son una sola.
La pregunta surge desde nuestro interior y es dirigida a la esfera no ética de relaciones virtuales, del Diseño Interior, donde se hallan configuradas en estado potencial todas las variantes activas y pasivas que se han de transformar en los fenómenos de la mente y la naturaleza.
Más adelante, al estudiar la doctrina de la consulta, veremos los distintos niveles mentales y energéticos desde los que puede formularse la pregunta y las esferas internas desde donde pueden venir las respuestas. En todos los casos, nuestra mente escondida le responde a la mente consciente. Para el que agudiza la sensibilidad mental y se observa a sí mismo de forma constante, los mensajes del oráculo, representan adiciones o nuevos hallazgos en la vía del auto-conocimiento y del conocimiento de la realidad manifestada.