Los ocho trigramas y sus significados simbólicos y esotéricos
I Ching Blog
Desde el punto de vista de la tradición religiosa oriental, los ocho trigramas básicos representan a fuerzas espirituales, cada una de las cuales tiene un determinado dominio o influencia sobre los hombres y la naturaleza
Al haberlos situado en las coordenadas de los puntos cardinales, existe una visible correlación con aquellas entidades que en la tradición indotánica se conocen como los Guardianes, Regentes y Señores del Karma, ubicados precisamente por la cosmogonía arcaica en los cabezales de lo puntos cardinales y, por correspondencia, concebidos como Tattvas o principios ordenadores de los eventos en el mundo de la acción, que dan la nota clave o característica de toda la sucesión fenoménica que a cada uno de ellos le sigue como secuela o estela. Se trata de astros o nóumenos espirituales fijos en el firmamento más alto.
Esto explica particularmente que la disposición de los trigramas en círculo o rueda radiada haya sido presentada como Cielo Previo y Cielo Posterior.
Existe además, como se dijo, una visible connotación astrológica y posiblemente en las concepciones más primitivas se establecieran precisas correspondencias con constelaciones que afectan el curso de los acontecimientos en la Tierra.
La designación de Cielo Previo a este circuito divino primordial, se corresponde con la concepción de un estado de situación de carácter ideal o espiritual, fijo y ordenador, de influencia causativa, especialmente influyente en los niveles espirituales de la Creación. Del mismo modo se entiende que este Cielo Previo se vuelve una fuerza dinámica particularmente incidente sobre los fenómenos de la vida terrestre cuando cobra la disposición de la rueda radiada del Círculo Posterior, cuando cobra movilidad la primer rueda y se transforma en la rueda condicionada, la Rueda de Samsara. Esta visión no excluye una identidad esencial entre los dos Cielos o Ruedas, y esto ha sido particularmente presentado por los metafísicos buddhistas con el aserto «Nirvana es Samsara», es decir, la experiencia espiritual y la material son lo mismo desde un punto de vista superior, esencial y sintético.
Para el estudio de los valores simbólicos de los trigramas, tal cual son ejemplificados en el Tratado de las Diez Alas y en las Imágenes en el Libro, hemos tornado como referencia el Ciclo del Cielo Posterior, en el cual entran en juego las relaciones mundanas, lo exotérico, los signos como representación de modalidades visibles y tangibles.
CHEN – Lo Suscitativo. Corresponde al Este y a las 6 de la mañana. El movimiento, lo movilizante, la agitación. La sacudida, el gran camino, el retorno a la vida. La precipitación, el rayo, el amarillo oscuro, los pies. Primer hijo varón. Representado por el tambor, el cuervo. Corresponde a la Primavera.
SUN – Lo Suave, penetrante. Corresponde al Sureste y a las 9 de la mañana. El trabajo, la elevación, avanzar y retroceder, un beneficio próximo. Flexibilidad, humildad obediente, el tacto al entrar. El viento, la madera. La cadera, los muslos, el olfato, la frente ancha. El color blanco. Primera hija. La rama del árbol, la trama de la tela. El gallo y la gallina. Corresponde a la transición de la Primavera al Verano.
LI – Lo Adherente, Dependiente, Luminoso. Corresponde al Sur y al Mediodía (hora 12). El acercamiento o la separación (según la posición armónica o inarmónica de las líneas en el hexagrama), la prosecución, la posteridad. Belleza, inteligencia, claridad de inteligencia. El fuego, la llama, el sol, el rayo. El arma del soldado, incluso la tortura. El ojo, el vientre prominente. El fruto colocado en la punta del tallo. Segunda hija. El faisán, los reptiles. Corresponde al Verano.
K’UN – Lo Receptivo, Abnegado. Corresponde al Sureste y a la hora Tierra, madre, la forma, la pasividad. La igualdad, la economía, la transparencia o la oscuridad. La completa sumisión. El cuadrado. El niño, la muchedumbre. Colores negro y amarillo. El vientre. El hacha, el carro, la falda, la tela, la manga, la bolsa. La vaca, el buey, la yegua, la mosca. Corresponde a la transición del Verano al Otoño.
TUI – Lo Sereno, Regocijante. Corresponde al Oeste y a la hora 18. El deber, la decisión en la unión o la separación, incluso la dureza. La satisfacción. El lago, el pantano. La boca. La concubina. Tercera hija. La oveja, el carnero. Corresponde al Otoño.
CH’IEN – Lo Creativo, lo Fuerte. Corresponde al Noroeste y a las horas. El cielo, el padre, la potencia, el poder, el príncipe, la actividad, fuerza ascendente. El oro, la piedra preciosa. La cabeza. Lo redondo. El rojo fuerte. El frío, el hielo, el árbol seco. El caballo, el dragón. Corresponde a la transición del Otoño al Invierno.
KAN – Lo Abismal, el Peligro. Corresponde al Norte y a la Medianoche (Hora 24). El secreto, lo oculto, la posibilidad. El acto de caer, una causa de dolor, las calamidades, el malestar del corazón, el oído enfermo, la oreja. Agua corriente, la fosa llena de agua, la luna. El ladrón, el departamento interior. Segundo hijo varón. Color rojo. La cubierta del carro, la cuerda del arco. El puerco, el zorro. Corresponde al Invierno.
KEN – El Aquietamiento, el Final, la Montaña. Corresponde al Noreste y a las 3 de la madrugada. El sendero estrecho, la interrupción, la paralización, la solidez, la esclerosis. El monje. Reposo y suspensión. La mano, el dedo, la nariz. El tercer hijo varón. La cerradura de la puerta. El perro. Corresponde a la transición del invierno a la Primavera.
Para el estudio de los posibles significados esotéricos de los trigramas se prefirió el Ciclo del Cielo Previo, de carácter más interno y potencial, proyección ideal de la Vida. El eje de la rueda lo determinan el Cielo y la Tierra, la posición perfecta.
CH’IEN – La Individualidad espiritual. La Tríada espiritual: Voluntad, sabiduría e inteligencia. El Iniciado que imparte la enseñanza. El Maestro Iniciador. El mago. Los centros energéticos superiores, en la cabeza.
SUN – Aquél a quien desciende la inspiración y se le implanta la semilla de la iniciación. El de vida limpia y corazón puro. El sannyasin. Condición de paz emocional. A las puertas de la Primera Iniciación. Chakra frontal.
KAN – Revolución en la vida de sueños y visiones. Acceso semiconsciente al plano astral, al espejismo y a la confusión. Crisis peri-iniciáticas. Los dos caminos. Desgarramientos en la trama etérica que preserva los chakras. Emergencias espirituales vividas como enfermedades psíquicas. Constantes rituales de pasaje vividos como dolorosos y adherencia de nuevos impedimentos morales y creciente deseo de expansión. Chakras sacro y del plexo solar.
KEN – Ilusiones mentales, idealismo que necesita ser transformado en acciones. Las pruebas iniciáticas vividas como sellos de acceso al secreto, y obstáculos para el conocimiento. Experiencia con la limitación perceptiva de los órganos de los sentidos físicos, la mente y el sentido interno. En el orden más elevado indica el fin del peregrinaje terrenal de un alma. Crisis subjetiva previa a la Cuarta Iniciación. Activación del chakra coronario.
K’UN – La personalidad humana integrada: pensamientos, deseos y fuerza vital. El discípulo, la mente receptiva. El chakra raíz.
CHEN – El que trabaja en pos de la iniciación. El comienzo del trabajo disciplinado sobre uno mismo. El discípulo que enfrenta la lucha encontrando en su alma al Guerrero que luchará por él. El comienzo del trabajo con las distintas energías, personales, espirituales y cósmicas. Chakra laríngeo.
TUI – Paz mental, la transfiguración del alma en el sereno lago (espejo) de la mente límpida. Camino hacia la Tercera Iniciación en el Umbral. Peligros de deslumbramiento con el poder mental alcanzado. Reconocimiento pleno del lugar que el iniciado ocupa en el Plan de Dios y felicidad de cooperar con las Fuerzas Espirituales.
Para el estudio es muy indicado observar las significaciones simbólicas de los hexagramas considerándolos representaciones geométricas de fuerzas personales, espirituales y cósmicas, concurrentes todas ellas en un instante único y en un plano de intercepción. Son la graficación arcaica de las valencias que pueden anotarse a lo largo de las coordenadas del espacio tiempo, la Vida de las dimensiones donde se vuelven activas las funciones y relaciones ideales.
El dominio intelectual de los posibles sentidos de las líneas combinadas, abre las puertas a la percepción de la esfera de las ideas o arquetipos, del pensamiento puro del alma. Se trata pues de herramientas o soportes para la meditación visual y reflexiva, a la vez analítica y sintética.