CEn el día de Nochebuena se cortará un trozo de pan al que suavemente con un cuchillo se marcará con una Cruz, esto lo hará el cabeza de familia y, en su ausencia, la persona mayor de la casa que se encuentre presente ese día.

Ese pan se colocará bajo el mantel que se esté utilizando esa noche, luego se guardará todo el año presidiendo el bazar o armario de la cocina hasta el siguiente año, que se tirará a la basura junto con una pequeña moneda, envuelto todo en papel blanco, el mismo día de la siguiente Nochebuena sustituyéndolo por otro trozo nuevo.
Este pan se dice que no se enmohece en todo el año, pudiendo ser utilizado para el mal de boca, el estómago y bendición de la casa.