Necesitamos para el ritual:
- Siete dientes de ajos gordos.
- Un vaso de agua.
- Un papel.
Cómo realizarlo
- Los dientes de ajo se partirán con una pequeña cruz de madera pero sin que los rompamos o desmembremos totalmente.
- En el papel escribiremos con un lapicero nuestro nombre y apellidos y tres deseos concretos.
- Se colocará el papel debajo del vaso de agua y los ajos alrededor del vaso.
- Se encenderá una buena vela blanca, que habremos limpiado con aceite.
- Se pondrá incienso de misa o natural.
Este ritual se hará después de las 00:00 horas entrando en San Juan (mejor esperar unos cinco minutos).
- En una mesa frente a una ventana abierta, sobre un paño blanco, se dejará hasta pasadas las 12 del mediodía del mismo día de San Juan.
- Hay que dejar que esta vela se queme entera (ponerla sobre un platillo).
- El agua se conservará en una botellita o tarro de cristal, pues es agua que habrá recogido todas las buenas energías y resulta un agua muy buena para hacer rituales posteriores.
- Los ajos se envolverán junto con el papel suavemente en el pañuelo, y se meterán en un sitio oscuro seco (un armario, mesita, etc.).
- Se dejarán así y al cabo de unos meses, dos o tres más o menos, se observarán los ajos Algunos se habrán podrido, otros secado.
- Los podridos se tirarán por el váter o sitio sucio, alcantarilla, etc.
- Los secos los guardaremos hasta el próximo San Juan, los cuales, en ofrenda al santo, arrojaremos a una de las hogueras en su honor.
- Si se pudren todos, no se cumple ningún deseo; si se secan todos, todos se cumplirán antes del próximo San Juan.