El alerce, obtenido de las flores de este árbol, es el remedio para el sentimiento de inferioridad y la falta de confianza en uno mismo.
Características de las personas alerce
Renunciar a muchas cosas por miedo al fracaso, en ocasiones ni siquiera arriesgarse a intentarlas porque el ridículo les persigue como un fantasma, callar sus méritos y dejar pasar oportunidades para su realización, en fin, tanto la esfera personal como el futuro profesional pueden resultar afectados por la falta de confianza en las personas alerce.
No dudan de sus aptitudes, pues tienen la certeza de su incapacidad y de que el éxito no se hizo para ellos. Esta situación resulta paradójica para los demás, ya que en general, se trata de gente muy capaz. El error consiste en que la personalidad se aferra demasiado a las experiencias negativas pasadas, en lugar de concienciarse de que los éxitos y fracasos son valiosos en igual medida para el crecimiento personal.
En realidad, existe en estas personas una programación negativa que normalmente se fragua desde muy temprana edad y que se convierte en un automatismo que termina por generar un círculo vicioso. Es decir, ante la expectativa negativa previa a fracasar, se suprime automáticamente todo intento de mejorar. Surge entonces la inactividad y la personalidad no se desarrolla, sino que se empobrece.
Síntomas psicosomáticos
- Dolores de espalda y problemas en la columna vertebral
- Sobretensión de hombros
- Molestias de garganta
- Desánimo
- Depresión
El alerce le devolverá la confianza en usted mismo y le ayudará a combatir los programas mentales negativos que lo limitan, haciendo aflorar las aptitudes desaprovechadas. Permite evaluar las situaciones con objetividad y perseverar a pesar de los reveses. Es útil en la impotencia del hombre y la frigidez de la mujer y en algunos casos de alcoholismo cuando el inductor es la infravaloración.



































