La genciana, obtenida de las flores azules de esta planta, ayuda a superar la tristeza y la depresión cuando éstas son debidas a causas conocidas. Anima y da confianza en el futuro.
Características de las personas Genciana
Caracterológicamente, las personas que necesitan un tratamiento basado en genciana, son tristes, pesimistas y abandonan cualquier proyecto que emprenden ante el primer retraso u obstáculo que se les presenta. Si los logros: de los aspectos de la vida cotidiana, o de la evolución de una enfermedad, o de la actividad de un negocio no cumplen sus expectativas rápidamente, se sienten invadidos por la incertidumbre y se descorazonan con facilidad. Son personas que todo lo ven negro y negativo de manera crónica, incluso antes de comenzar.
La limitación que esta actitud genera, se convierte en una predisposición general al fracaso, con el que se identifican, y se manifiesta en forma de pesimismo profesional y escepticismo empedernido. Esta situación, les impide tener una visión panorámica y objetiva de la vida y tienden, por lo tanto, a ignorar los aspectos positivos y a centrarse únicamente en los polos negativos.
Síntomas psicosomáticos
- Dolores de estómago y trastornos digestivos en general
- Dolores de cabeza
- Alteraciones en el sistema circulatorio
- Enfermedades que producen la sensación de abatimiento, sean graves o no
- Depresiones reactivas (que obedecen a una causa identificable por las personas que la padecen)
La genciana es el remedio eficaz contra los pensamientos negativos, el escepticismo y las actitudes pesimistas.
Aporta coraje, optimismo, entendimiento y permite mirar al futuro con otros ojos, de tal manera que la persona tras un fracaso se siente con ganas de volverlo a intentar.



































