Cuando nos encontremos con algo desagradable, podemos utilizar la magia del chocolate para que nos ayude a digerirlo.
- Coger un trozo de pan seco que todavía se pueda comer, asígnele el nombre de su problema y intente visualizar las dificultades que presenta (duro, seco, y difícil de tragar).
- Funda un poco de chocolate en un cazo con un poco de agua caliente, desmenuce el pan, introdúzcalo en el chocolate y cómaselo.
- Mientras lo hace, visualice como usted está tratando el problema de la misma forma, es decir, rompiéndolo en pequeños trozos que se puedan comer por separado.
- Disfrute del chocolate, la solución vendrá por sí sola.