Utilizar el congelador para poder “congelar “ los problemas y así tener más tiempo para dominarlos.
Necesitaras para este ritual:
- Lápiz y papel.
- Una bolsita para congelados.
- Un congelador.
Cómo realizarlo
- Concéntrese en el problema y escríbalo en un papel y luego dóblelo hasta que quede apretado. Intrrodúzcalo dentro de la bolsa y guárdelo en el congelador.
- Visualice como poco a poco se va congelando el problema y sentirá como poco a poco disminuye su urgencia para resolverlo.
- Déjelo en el congelador el tiempo que sea necesario.
- Cuando sienta que dispone de tiempo y posibilidades para enfrentarse al problema, retírelo del congelador.
- Mientras se descongela visualice cómo el problema se vuelve más fácil y manejable de resolver.
- En otro papel escriba todas las ideas que se le ocurran.
- Intente escribir al menos una cosa que suponga dar un paso adelante para solucionar el problema.
- Después puede elegir entre volver a colocar el papel en el congelador hasta que se siente preparado para enfrentarse al problema, o bien, se considera que el problema está resuelto, entiérrelo en una maceta para que desaparezca en la naturaleza.