Este es un ritual muy antiguo, que se conserva desde los antiguos normandos.
Cuando una o más personas deciden unir su amistad para toda la vida, este ritual puede ayudarnos a que se cumplan nuestros deseos.
Cómo realizarlo
- Llenaremos de vino negro un caldero de barro cocido, con unos granos de mostaza (no importa cantidad), dos cucharadas soperas de azúcar blanco, la ralladura de un limón y unas flores de lúpulo seco, (no importa cantidad).
- Seguidamente, se remueve todo con una cuchara de madera.
- A continuación se llenan los vasos de los asistentes, que alzando todos juntos sus vasos dirán a coro:
Por Santiago,
Por San Juan
Por la Santísima Trinidad,
Que nunca muera esta eterna amistad. - Acto seguido, cada uno, bebe de su vaso hasta terminarlo.
Con este ritual queda sellada la amistad para siempre.